«Hace diez años, él huyó para sobrevivir. Hace cinco, ella fingió su muerte. Ahora el pasado exige respuestas».
Nil Fort lo tiene todo: fama, fortuna y una carrera imparable como piloto de Fórmula 1. Pero ni los podios ni el apellido que eligió para empezar de cero han logrado borrar a Dalia Flores, la chica que fue su refugio y acabó convirtiéndose en su mayor herida.
Hace cinco años, Dalia Flores murió en un accidente de coche.
O eso cree todo el mundo.
Ahora es Lía Roure, dueña de una bodega en el Pla de Bages y de una vida construida sobre una nueva identidad. Ha sobrevivido al miedo, al hombre que la condenó y a la ausencia de Nil. Pero no ha conseguido olvidarlo.
La boda de Joel los reunirá de nuevo.
Un vino llamado El Jardín de Lía desenterrará una historia que ninguno de los dos está preparado para afrontar. Y Nil tendrá que enfrentarse a la única pregunta que lleva años evitando: qué pasó realmente aquella noche.
Él necesita respuestas.
Ella necesita no romperse otra vez.
Y lo que aún late entre ellos puede destruirlos.
O devolverles todo aquello que creyeron perdido.
#LasFlores1
«Él eligió una misión para no enfrentarse a su futuro. Ella eligió sobrevivir sin él».
Violeta Flores no se rompió cuando Román desapareció.
Aprendió a criar sola a su hijo, a convertirse en una brillante analista del CNI y a esconder el dolor bajo una vida llena de trabajo, deseo sin promesas y una fuerza que nadie se atreve a cuestionar. Pero hay heridas que no cicatrizan con el tiempo, y la suya tiene nombre, rostro y una ausencia imposible de perdonar.
Román la abandonó embarazada.
Aceptó una misión diseñada para tragarse a cualquiera, se infiltró en una red mafiosa tan extensa como peligrosa y desapareció sin dejar más rastro que un corazón destrozado y un hijo al que nunca llegó a conocer. Creyó que huía de sus responsabilidades. Creyó que el peligro sería más fácil que el amor.
Se equivocó.
Durante años, la culpa, los celos y la distancia lo han consumido en silencio. Ahora está a punto de desmantelar la red criminal que lo mantiene atrapado, y solo una idea lo sostiene: volver con Violeta.
Pero ella ya no es la chica que lo amaba por encima de todo.
Es una mujer herida. Una madre. Una analista brillante. Una superviviente que aprendió a no esperar a nadie. Y quizá ya no esté dispuesta a perdonar al hombre que eligió marcharse cuando más falta le hacía.
Román necesita recuperar lo que perdió.
Violeta necesita dejar de sufrir.
Y entre los dos late un amor tan peligroso como inolvidable.



